conocés exactamente el perfecto desorden de mis pasos.





él dice:

hay muchas partes de mi reclamándote
y me toca escuchar pacientemente sus quejas
destilar mentiras y distracciones
pare dejarlas quietas

cómo resistirse?



fue el beso. me pregunto si con él vendrá también el fin del hechizo.




tocarse casi sin querer. y el final inevitable.




domingo medianoche y de pronto suena el timbre, ahí estás mirandome desde el pie de la escalera con cara de no hace falta que te asomes a confirmar quién es si ya sabés que soy yo, que no hay otro, que soy yo.


I don't want to be your friend
I just want to be your lover
No matter how it ends
No matter how it starts

(house of cards de radiohead, del album in rainbows)


ahora es el silencio. y estoy escuchando.


quizá hubiera querido que te vayas antes.
para notar tanto tu ausencia ahora.



le digo que lo quiero, y él, lejos de asustarse, redobla la apuesta.
muchísimo.



me mirás desde lejos, pero aún así tus ojos me tocan.



él dice, pero luego hace otra cosa.
y no me importa tanto que dice o hace, sino la no coincidencia entre ambas.



me dice que me vaya de viaje, que venda poesías por la calle.
está loco, pero lo quiero.




dormirse con las piernas enredadas.


bebimos en las copas más bellas
luego él
durmió sobre la mesa

los mismos fantasmas
regresaron mi mente





saber que no te volveré cruzar es triste, pero también tranquilizador.



teníamos el timing perfecto para desencontrarnos. siempre.




aún no sé si nuestra charla fue una declaración de amor velada o la muestra más acabada de histeria que se haya leído jamás.



(porque te fuiste)
vuelvo.





puedo parecer "la mujer más libre" que hayas conocido.
no lo soy.
pero a veces creo que podría serlo, si algún día decido que no decidas más por mi.

tenía ganas de mar infinito y cielo con nubes de formas raras para adivinar.
de no tener más frío ycaminar descalza por la arena.
tenía ganas de un abrazo sin palabras
en realidad no era tanto que el abrazo tuviera que ser tuyo pero tenía la certeza de que no habría preguntas ni respuestas para llenar el silencio.
después me acordé que no podías.
me acordé antes de apretar send, pero lo envíe igual.
quizá me hacía falta tu no respuesta para justificar esta melancolía.